Recordar al Gasómetro es recordar mi infancia.Mi viejo que me llevaba en el 225 (ahora 85) desde Don Bosco hasta Av. La Plata, una hora y pico en el bondi, era el viaje más fascinante que había para un pibe de 8 o 10 años que iba con toda la ilusión a ver a su equipo amado. Ya más grande,me escapaba en el tren hasta Constitución, después el 65 hasta la cancha, una entrada de menor y a gozar y sufrir con el Ciclón. A la salida,con "Pepe" ibamos al bar de enfrente, un especial de crudo y queso con Coca y una cerveza para él y vuelta a casa después de haber vivido la tarde más emocionante de todas. El tiempo paso,Pepe ya no está,como tampoco el Viejo Gasómetro,pero los dos forman parte de mi historia y mi corazón!
No hay comentarios:
Publicar un comentario